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Crédito hipotecario en el Perú: cómo estimar tu cuota mensual

· Horizon Global

Cómo se arma la cuota de un crédito hipotecario, qué cambian el plazo y la tasa, y qué gastos mensuales no están incluidos en ese número.

La pregunta que abre casi toda compra es la misma: cuánto voy a pagar por mes. Es una cuenta que se puede hacer en un minuto, y entenderla cambia decisiones grandes, porque el mismo monto prestado puede tener cuotas muy distintas según cómo se arme el crédito.

De qué depende la cuota

Tres variables, y nada más:

La fórmula reparte el préstamo en cuotas iguales que incluyen intereses y amortización. Al principio la mayor parte de cada cuota son intereses; con los años esa proporción se invierte. Por eso adelantar capital temprano rinde mucho más que adelantarlo al final.

Puedes probar las combinaciones en nuestra calculadora de cuota: pones monto, tasa y plazo, y ves el resultado al instante. Calcula en tu navegador y no guarda ni envía nada.

Qué hace el plazo

Estirar el plazo baja la cuota mensual y sube bastante el total que terminas pagando. Acortarlo hace lo contrario.

La forma útil de mirarlo es esta: elige el plazo más corto cuya cuota puedas sostener con comodidad, no el que te permita llegar justo. Si la cuota es cómoda, siempre puedes hacer pagos adicionales; si es ajustada, no tienes salida cuando aparece un imprevisto.

Y cuando hagas un pago adelantado, revisa que se aplique a reducir el capital y pregunta si prefieres bajar la cuota o acortar el plazo. Acortar el plazo suele ahorrar más intereses.

Qué hace la tasa

Una diferencia que parece chica en la tasa se vuelve grande en veinte años. Por eso conviene cotizar en varios bancos y no quedarse con el primero.

Al comparar, mira la tasa efectiva anual y no solo el número que aparece en la publicidad, y pregunta si es fija o variable. Una tasa variable puede empezar más abajo y moverse después. Las condiciones cambian con el tiempo y con cada perfil, así que confirma la tuya con el banco.

Cómo se compone cada cuota

Una cuota tiene dos partes: intereses y amortización. Los intereses se calculan sobre el capital que todavía debes, así que al principio, cuando debes casi todo, se llevan la mayor parte de lo que pagas. La amortización, que es lo que efectivamente baja tu deuda, arranca chica.

Con los años la proporción se da vuelta. Por eso las primeras cuotas de un crédito largo bajan la deuda muy despacio, y por eso un pago adelantado hecho en el año tres ahorra muchísimo más que el mismo pago hecho en el año quince.

Si vas a hacer pagos adicionales, pídele al banco el detalle de cómo se aplican antes de hacerlos.

Qué no entra en la cuota

Este es el error de cálculo más frecuente. Además de la cuota vas a pagar todos los meses:

Y por única vez, al cierre: tasación, notaría, registros y comisiones. Súmalos antes de decidir cuánto de tus ahorros va a la cuota inicial, porque quedarte sin colchón para los gastos de cierre es un problema clásico.

Cuánta cuota es sostenible

Una referencia prudente es que la cuota, sumada al mantenimiento y a los impuestos del inmueble, no supere alrededor de un tercio de tus ingresos netos. Los bancos usan sus propios criterios de evaluación, que pueden ser más o menos exigentes.

La pregunta que conviene hacerse no es cuánto me prestan, sino cuánto puedo pagar sin que un mes malo se vuelva un problema.

Programas de vivienda

En el Perú existen programas y beneficios pensados para la compra de primera vivienda, con requisitos de monto, de tipo de propiedad y de perfil del comprador. Las condiciones se actualizan, así que lo práctico es preguntarlos directamente en el banco cuando pidas tu preaprobación, y consultar a un profesional si tu caso tiene alguna particularidad.

Cómo usar la calculadora

Corre tres escenarios en lugar de uno:

  1. El que quieres. La propiedad que tienes en mente, con el plazo que imaginas.
  2. El prudente. La misma propiedad con el plazo más corto que puedas sostener.
  3. El límite. La cuota máxima que estás dispuesto a pagar, para ver hasta qué precio de propiedad te alcanza.

El tercero es el más útil, porque te da un presupuesto real antes de empezar a mirar y te ahorra enamorarte de algo que no entra.

Prueba la calculadora aquí, y cuando tengas tu rango de presupuesto, mira las propiedades disponibles o escríbenos para que te acompañemos el proceso.

¿Y cuánto vale la tuya?

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